Nubes Vacías

28 02 2008

Déjame las nubes vacías, llenas de niebla

y la niebla para esconder un rostro

y las sensaciones, lo multicolor de mis ojos

al esconderlos tras los párpados,

y al abrirlos, lo ancho de sus hombros.

Vacías, llévate la lluvia junto con las estrellas

que brillan sobre la acera la sombra de lo que fue.

No quiero volver a recordar en vano,

no quiero, tampoco, volver.

No hay nada más que ver

que las calles que miran al frente

pero llévate la nube que cuelga

marchita desde lo alto

sobre mi pedazo,

mi poco pedazo de tierra.

Y si lloviera, que se inunde la vida,

para empezar otra vez,

con el mundo en blanco.





Púrpura

13 01 2008

Sangre púrpura de un espejismo tardío que se ha muerto,

se esparció  despacio sobre toda la arena.

Los pies húmedos, sumergidos en ella, quedaron de color intacto.

Se ven una sonrisa mirando el ocaso y una lágrima de amor diluido que guarda dentro de sí la emoción de haber matado,

matado justo cuando el ocaso dibujó en la arena una sola sombra

con la mano que ahora levanta el pañuelo blanco, mirando al sin fin …

y de los labios rosados que besan el viento nuevo se exclama en silencio

“te fuiste, soy libre al fin…”





Días en Silencio

7 01 2008

Fueron sólo unos días

lo que duró la melancolía del año nuevo.

La lluvia y un “gato negro”

me renovaron

por fuera y por dentro.

Tal vez el vino tinto

derrama gotas en el pensamiento

y lo apacigua.

Hoy tendré sueños de paz,

lo presiento.

No existe la alta tensión sobre mis pupilas

ni en la extensión de mi cuello.

Y para nacer,

o renacer,

trataré de no pensar.





Vivamos pues…

8 12 2007

Me senté a la orilla de mi cama. Porque ese es el mejor sitio para pensar. Las ideas flotan en invierno y tiritan de frío en las neuronas, por eso las ideas no se congelan. Los científicos no me creen pero yo se los aseguro, el cerebro aún libera pedacitos de alma a la columna vertebral. Y sentándome a pensar, la ventana dejó de detener el frío y el tiempo rebelde empezó a escapar hacia la habitación. Las ideas comenzaron a saltar y fue una invasión de mi verdadera voluntad. Mi camino va a empezar, lo comienzo a palpar con la pupila, muy a lo lejos. Hay fines donde el fin es uno mismo y hay otros que llevan a la libertad del ser. Los últimos, de libertad y justicia. Los primeros, de nostalgia y placer. No más fines sin fin ni propósito, no más finales poéticos de pasados perdidos, no más renegar del poeta, sino ser poeta y renegar del planeta en que vivimos. Y vivamos pues… buscando la libertad en el camino que no sea la nuestra. La conciencia me indica el destino y el destino dirá mi proceder siguiente. Vivamos por siempre, dejando huellas en la orilla y para siempre… vivamos pues.