Regreso de Viaje

3 07 2008

Regreso de viaje a viaje nuevo…

como siempre

porque después del paseo

queda darse cuenta

que siempre estamos de paso,

que todo es incierto

hasta nuestro ocaso,

desde nuestro nacimiento.

Regreso de viaje a viaje nuevo…

porque nunca paro

de buscar casa

ni lugar donde

al fin establecerme.

Regreso de viaje…

a viaje nuevo…

porque de nada sirve vivir lo sedentario,

sería como vivir sin descubrimientos





Catarsis

6 01 2008

Hay momentos–por lo general nocturnos–en que la emoción se me escapa de las manos. Entonces, tengo dos opciones: gritar, o escribir. Por lo general recurro a la última, pues siendo estos momentos por lo general nocturnos, gritar sería desconsiderado para con los vecinos. Entonces escribo como si las yemas de los dedos pensaran por sí solas, como si en ellas explotara la sensación de vivir, o sentir. Escribo y lloro un poco, y a veces escribo cosas malas, pero honestas… honestas en el momento en que las escribo. Después de la catarsis y el desahogo emocional, que duran a veces segundos y a veces horas, la emoción se va poco a poco, se duerme, descansa hasta la noche siguiente. Al parecer, guardo un reloj en el alma con alarma. Llegan las diez y es hora de no poder más y dejarme perder entre las letras y dejar que se pierda la ansiedad. Eso es lo único que me altera los nervios. Los sentimientos se pueden manejar, pero la ansiedad… La ansiedad es lo que hace que uno se quiera deshacer de esos sentimientos para que no duelan más. Escribir desteje los sueños, los dolores, y llorar los libera. Al final del proceso, todo está dormido, los sueños, la noche, y las ganas de querer arrancar la sensación. Entonces duermo casi en paz.  





El mundo ha cambiado…

3 01 2008

Suena a murmullo cuando cierras los ojos, la fuerza explosiva del cambio previsto, planeado. El mundo ha cambiado ya con tu enojo, y el momento decisivo en que decidiste imaginarlo como no lo hicieron otros. El mundo ha cambiado ya… cuando una tarde gritaste que no  apoyarías el silencio de la tierra que gira y sus habitantes girando sobre sí mismos. El mundo ha dado la vuelta y nosotros aún hemos hecho poco; pero poco a poco podremos hacer más al dar una mano o alzar la voz en alto, tan alto como sólo las ideas de paz podrían llegar. Tu bandera es la libertad de un país llamado tierra donde todos somos nuestro propio hogar, nuestra arma es nuestra vida a cambio de la paz. Vale la pena, perder el miedo a vivir sólo por esto, por el propósito de vida que ayudar al prójimo da, y por querer cambiar el curso en que el mundo sigue girando. Somos una fuerza creciente y así como no se acabará la injusticia tampoco habrá de agotarse la fuerza para denunciarla. Por una vida justa daríamos la misma.





Por las cosas que no puedo decir…

30 12 2007

escribo diez.

Tres años y medio, apróximadamente, viviendo en otras tierras. Creo que el universo, en tiempo y espacio, no tiene forma de romper lazos eternos. Mi hermana duerme en el sillón. Mañana se va a donde a veces se me va la mente. O en lenguaje más fácil, regresa a Lima. Digo que hay cosas que no se pueden romper porque a pesar de las decenas de meses en que ya no no vivimos juntas, cuando mi hermana me visita volvemos a ser las mismas personas de siempre. Y las bromas siguen siendo igual a pesar de diferentes, y todo está ahí, como contenido, como si la hermandad hibernara y se volviera a destapar.  Es una pena que tengamos tan poco tiempo para volvernos a encontrar pero es tan bueno saber que unos meses más de estar lejos no creerán, en verdad, distancia. Hay cosas eternas que ni el universo puede quebrar.





Esta Noche

30 09 2007

Esta noche la conservo

como ejemplo de las noches venideras.

Por fin me atrevo a soltarme del ayer,

por fin me atrevo a dejar las heridas.

Este estado momentáneo lo conservo

como ejemplo de quien me gusta ser.

Por fin soy libre y soy yo,

por fin no necesito ni del ayer ni del sueño de lo que no sérá hoy.

Esta noche es como las noches que han de llegar,

sin que las espere,

repletas de sorpresas,

de ser yo misma,

y de no necesitar

a nadie más.