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Somos Santa Ana

¿Qué es lo que ves en tu comunidad?

La violencia pandilleril y la doméstica.

La falta de oportunidad llevándonos a la indiferencia,

o a causar al prójimo alguna dolencia.

Pero somos mucho más…

somos mucho más.

Somos la mano que construye caminos hacia el progreso,

somos los rostros que a pesar de la adversidad

no se rinden y están aquí porque quieren trabajar para triunfar.

Somos aquellos que quieren ver a la juventud desfilar

en graduaciones de todas las escuelas,incluyendo la unversidad.

Somos las madres que queremos un futuro para nostotras con respeto y dignidad.

Somos los padres que quieren un trabajo digno.

Somos una comunidad que quiere justicia social!

Y la queremos para todos y no vamos a parar.

Somos una comunidad bella, trabajadora, con problemas

pero dispuesta a dar todo por mejorar.

Entonces ¿Somos Santa Ana? Dilo con orgullo!

Somos Santa Ana.

Eso y mucho más.

Otra Vez o Por Vez Primera.

En vez de visitar al sueño que nunca será

me fui a volver, a Lima, volviendo la página.

Y esta vez no extrañé  unos ojos ingenuos sino la casa.

No una sonrisa sino las cortinas, las flores en el papel tapiz y hasta la ventana

(cuadradito en el baño donde se acurrucaban las palomas).

No escapé a mis poemas de amor, sino mis libros,

colgados y alfabetizados en mi repisa blanca.

Y me dolió tanto  recorrer cada espacio…

deambular por el  lugar que nunca dejé,

no la casa de espacios vacíos que despedí sin alma cuando me fui.

Ésta vez todo estaba intacto.

Ésta  era la casa de los años de mis paredes blancas con mariposas rosas.

Por primera vez, más de 60 meses después,

me animé a visitar los lugares lejanos en la memoria,

en la historia guardada tras los sueños errados.

La textura del sofá, lo místico en la cerámica.

Las cortinas transparentes, la madera de las ventanas.

El espejo-rectángulo, el azul y gris de las alfombras.

Aquella sensación de que el silencio me nombra.

Y si salgo de aquí yo sé que me voy…ya por siempre

Aún  quedando todo por rescatar.

Me pregunto entonces si podré abrir la puerta

bajar, subir,volar sudamérica,

y alcanzarme aquí en donde estoy

una segunda vez o por vez primera.

O si quedaré embelesada entre cuentos y fábulas,

entre sueños y quimeras.

Me sobreviva la luna, me reciba el sol en la misma duda,

Al menos me encuentro un paso más cerca.

¿De aquí o allá? Tampoco lo sé.

¿A Qué le Tememos?

Sobre ti me contaron que un día,

te fuiste a pasear con los ausentes,

los que se quejan y no buscan despedida

a los problemas y los quehaceres,

los que buscan salir pero con excusas

porque tienen verguenza o le temen

a enfrentarse a su propio deseo

de poder escapar y no más ser rehenes.

¿A qué le tememos?

La realidad no es prisión sino cuando las barras son de metal.

¿A qué le tememos?

A la sed de maldad que se asoma en el cambio cuando percibes

por el ojo que juzga lo nuevo.

¿A qué le tememos?

A lo que viene,

a lo que tal vez ya no llega.

O a lo que llegó,

se fue y no llegamos a alcanzar a su vuelta.

Mejor me quedo en mi pedacito de seguridad,

en el mundo estático y permanente,

en donde mi invisibilidad sea respuesta

a toda pregunta que quiera esquivar.

¿A qué le tememos?

A que en el intento de vivir me pueda equivocar.

Entonces quedarme en esta idea,

en lo sano de una cueva sin luz,

en lo futil de la materia,

sin salir,

sin andar,

sin pisar otras orillas,

en el temor de los inocentes, los ingenuos y los faltos en experiencia.

Aquí,

donde temo pasarme la vida en vano.

Tatuajes

Tatuarme la impermanencia al vientre
como si tuviera fecha ya expirada.
No quiero saber de futuros
ni tampoco de creación.
¿Cuál será el resultado
de la exploración que no acaba,
de una fase que se desfasa,
de amores estancados?
Un velo en rostro tapado,
y tatuaje de mis lágrimas hecho,
como un payaso mal decorado.
¿De qué te burlas?
Preguntó la duda que no muere…
De lo que esquivas.
Respondí

Chiquititudes

Una inmensidad invertida.

Un suave estiramiento cual felino durmiendo.

Dos ojos abiertos descubriendo el amor de quienes lo rodean.

Mauricio forma una “o”en la punta de su boquita,

busca una nueva posición y vuelve a dormir,

mientres me pregunto con qué sueña

si frunce el ceño o ríe

o hace pucheros

y él se acomoda en otro rincón de su coche nube

y su mantita multicolor

28-12-08

El Día En Que Pintaste Muy Cerca

¿Recuerdas el día en que los poemas

salieron en busca de nuevos esquemas?

¿Recuerdas el día en que tu propia censura

se mandó semi-al carajo y pintó desnudas

sensaciones eternas, futiles tabúes?

¿Recuerdas el día en que todos tus colores

se mostraron al cielo, de distintos sabores?

¿Recuerdas el día en que un grito sagrado

se puso al descubierto y conociste tu canto?

¿Recuerdas el día en que borraste la niebla

entre tú y el verso, y te conociste brillando?

¿Recuerdas el día en que se quedaron tú y tu tinta

y pintaste tan cerca de tu ser humano?

¿Recuerdas…?

Fue hoy.

A veces  una mano baja la luna del carro,

la otra se asoma y levanta su dedo tercero.

Al doblar la esquina, desaparece este monumento.

Yo le grito “We love you!”

But he is too busy yelling “Fags!”

Esto es lo que cuesta levantar tu voz y tus manos

sosteniendo tu mensaje de trato equitativo.

Su obra de arte y manualidad son triste consecuencia

de textos mal interpretados,

del odio organizado

y del (ya históricamente demostrado) dañino tradicionalismo.

Pero al menos encuentro en tal respuesta algo honesto,

y no la discriminación pasiva que exige una reforma constitucional

para legalizar su (dicha entre dientes)”tolerancia”,

o mejor dicho su noción de que existe

un ser humano que vale menos que otro

y por ende no posee los mismos derechos.

Por lo menos el odio de ese dedo habla más fuerte y con más sinceridad

que las palabras educadas que denigran los sentimientos

puros y genuinos de un segmento de la sociedad.

Por lo menos  esa obra de arte que se despide a lo lejos

 y se vuelve a replegar tras su cortina de cristal

es la muestra perfecta del origen del pensamiento

opresivo, ciegamente/contradictoriamente dogmático y retrógrada.

El odio y la ignorancia son malas hierbas

que regadas por miles de años

y siglos de falta de cuestionamiento

dan su fruto colectivo:

la creencia de que existe un grupo de inherente superioridad.

Pura… (ritual matutino)

Noelia extendía la mañana en la hamaca con café en mano y maravillada.

Las rosas blancas del balcón, los grilos del jardín,

aún tan temprano el corazón no podía ni sentir

(aún no había despertado).

La delgada lluvia fue cortina resguardándola del mundo,

cayendo… siempre cayendo.

Sus pupilas se hicieron más grandes cuando una gota batalló contra el asfalto.

Noelia sintió la vibración de sus moléculas reventando,

en la ruptura de la burbuja líquida.

Podía escapar al cerrar los ojos

a los fantásticos días anteriores al verano…

cuando todo era volver a empezar,

cuando todo era sueño a punto de empinar.

Ayer las rosas rojas del balcón habían marchitado…

o quizá amanecieron pintadas de blanco

luego de una noche de agonía.

¿Quién sabe?

Noelia bebe su café…

La hamaca se mece.

El viento roza su bienvenida desesperanza

y el mundo le abre las puertas a un nuevo día.

Noelia sonríe…

con el corazón en llamas,

con su café para encender el fuego matutino.

Decide no despertarlo…

no hoy…

Noelia contempla la maceta más cercana

una que le permita no dejar el soporte de su movimiento pendular.

Empuja la tierra con su dedo.

Siembra su corazón dormido…

Por siglos y siglos.

La lluvia cae. Noelia vive las cosas.

Ya no se pregunta si volverá a germinar.

Noelia divisa el fondo de su copa.

suspira, se pertenece

y se despide de su ritual.

Un verso en Tierra

Hace cuatro otoños, cuando nacía el verano en otras tierras,

mi nube se remontaba en conversaciones elevadas

y entre mis libros y mi falta de tartamudear

construía poemas…

De mis cortinas brotaban adjetivos nuevos,

y mis muros literarios ya eran casi de cristal.

Hoy se han vuelto tiernas placas de acero

que una lengua nueva puso en su lugar.

Y aquella nube colgándome del cielo

se deslizó a la tierra

cuando la magnitud del verso se volvió finita,

y mis palabras no la podían más alcanzar.

verte….

Tu voz se ha vuelto como canto esperado,

inesperadamente derritiendo mis cenizas.

Yo transito en el susurro de tu risa,

como quien las penas ha olvidado.

Bajo tus lentes se esconden tus pupilas,

y yo intento ver amor o descifrarlo,

o sembrarlo en tu mirada y en tu brisa

para que sientas que me quieres a tu lado…

como yo a ti…

quizá no tanto

pero di que sí…

Un día del cielo cayeron cintas adhesivas de colores que pintaron fronteras y colores de banderas. Dios dijo entonces: “Santos Cielos, ¿qué he hecho?” y el ángel rojo le suplicó no deshacer su equivocación y al final lo convenció. Entonces, el ángel rojo tomó una pluma y lápices de colores para diferenciar los trocitos de tierra que antes era sólo una. Con el dedo pulgar separó la pangea y en un volcán invisible volcó toda su erupción de miseria, cuya lava no salpicó a todo el mundo. Hizo llover también poder en zonas donde las nubes o banderas cubrían la visión misericordiosa de la gente. Y para cerrar su ritual de destrucción puso un anuncio gigante de For Sale, se vende todo y por todo él cobra comisión. Dios, al despertar, miró lo que había hecho y se lamentó. “¿Cómo pudiste hacer esto?”, “Tú me creaste, no fui yo.”

Me quedé sin ganas de escribir poesía

de alzar el lápiz sobre las letras ya escritas

para borrarlas, para cubrirlas de gris,

para volverlas indistintas.

Me quedé sin ganas de escribir…

pero no de vivir poéticamente,

no de dejar de sentir de cada segundo, el presente,

el regalo que es sobrevivir

aunque la fuerza por hacerlo no sea renovable

o un recurso fácilmente conseguido.

Me quedé esperando la inspiración,

pero esta no vino

y no la reclamé, pues no la necesito.

Me tengo

y tengo la vida,

y en el rincón del cielo,

un vistazo al infinito.

La triste y colérica, melancólica anatomía de un verso

no está… no responde… no vendrá.

Cuando la inspiración no rescata, es mejor mandarla al olvido.

Lenguas

A la mierda la ortografía, caligrafía, otras “fías”

y la gramática.

Son mis amigas el lenguaje y su ideología

por expandirse y revolcarse en mi lengua cada vez más

y de salir en mis frases a viajes prohibidos

y en mis manos encontrar el elixir de la inmortalidad,

aunque no dure tanto, con unas palabras de más.

Este poema es mío y si has vivido lo que describo,

entonces me entiendes, y en el sentimiento

que creo que creo, tuyo también será.

A la mierda! Verso, empecemos a andar!

Mitos

Tú me das luz que no quema porque no existe.

Es lo bueno de soñar con cosas imposibles.

Y soñar el amor que nunca pasará entre tus costillas

te llevará al día de no sentir jamás dolor,

dolor real, de ese que te dejan los amores que te dejan…

los amores que se van,

de esos que de verdad te pegan por el recuerdo existente.

Ustedes, amores incompletos,

de esos que viven en sueño y son de pura fantasía

han de mirarme sin saber lo que me hacen,

lo que hacen temblar en mí.

Yo sonreiré con gracia…

no sabes todo lo que en sueños tú sientes por mí,

todo lo que has hecho conmigo.

Y río…

río de tu inocencia

y tu existencia en mi boca se vuelve sutil,

imperecedera y transparente.

¿Para qué arriesgar al desmayar un corazón a tus pies

(el único que tengo)

cuando entre sueños te puedo tener

tal como yo quiero…

a ti y a unos besos más,

quizá de otro cuerpo?

¿Para qué arriesgar

la poca alma que me queda

si en el sueño

todo es infinito

hasta la posibilidad de tenerte,

y de detenerte mucho antes

de que me escurras en un precipicio?

No hay tinieblas en el horizonte

de un mundo onírico.

Pacífico

¿Recuerdas?

Este océano hilado de calma frente al acantilado

con hebras de niñez y un mar desolado,

pacífico y tranquilo,

hoy, contigo,

se ve más bonito.

¿Recuerdas?

Ah, verdad! Aquí tú antes no has estado!

Pero yo sí, tantas veces sí.

Te convido mi mar-océano azulado,

a tu lado y al olvido

que es distinto,

esta tarde

no como otras

es distinto.

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