Siento

2 05 2008

Siento

Corazón latente

parsimoniosa oveja que camina a la pendiente

y será presa de animal de expiación.

 

Siento

la ligereza de su hálito

entrando entre tejidos ahogados

de sangre que despeja mis tubos incendiarios.

 

Siento

poco a poco des-componiendo

una canción de amor a/zu/lado.

 

Siento

pero no por mucho tiempo.

A veces, al amor, hay que olvidarlo.

 





Nubes Vacías

28 02 2008

Déjame las nubes vacías, llenas de niebla

y la niebla para esconder un rostro

y las sensaciones, lo multicolor de mis ojos

al esconderlos tras los párpados,

y al abrirlos, lo ancho de sus hombros.

Vacías, llévate la lluvia junto con las estrellas

que brillan sobre la acera la sombra de lo que fue.

No quiero volver a recordar en vano,

no quiero, tampoco, volver.

No hay nada más que ver

que las calles que miran al frente

pero llévate la nube que cuelga

marchita desde lo alto

sobre mi pedazo,

mi poco pedazo de tierra.

Y si lloviera, que se inunde la vida,

para empezar otra vez,

con el mundo en blanco.





Andrés Está de Vuelta.

7 02 2008

Sara pasaba las hojas en blanco. Nada. ¡¿Te dejé un cuaderno entero y no escribiste nada?! La luz del ocaso se hacía homogénea, un violeta iridiscente que por adentro gritaba… NADA! No escribiste NADA!!! Es que no tuve tiempo. Las horas pasaron corriendo en el viento, zurcando los gráficos en los programas internos del computador y entre el ir y venir del día cotidiano, los días pasaron y un segundo se acabó y así en sucesión. No me escribiste nada…. Y en el cielo dejó de ser noche, y nube celeste tranquila, comenzó a llover como en los ojos de Sara. No me escribiste nada… No, no pude, no tuve tiempo. ¿Ni para recordarme?. Tampoco.

*** 

Tal vez sea distante aunque no vaya muy lejos, ¿lo podrías entender? Andrés! Voy a escribirte mil de cartas y cuando salgas de tu encierro, te las voy a leer. Yo también pero sólo por la noche, de día, (hasta el día de mi entierro), pienso mirar unos cables de cobre, invadirme de la electricidad del sistema y sistemáticamente cifrarme en él. ¿Y eso? ¡Unas líneas espontáneas, tal vez, no lo sé!… te extrañaré.

***

Nada.

No existe nada.

Ni Sara, ni yo con ella.

Fue muy tarde cuando me salí del planeta.

Y no pude sentir Nada estando en él.

Qué pena.

no le escribí

ni tampoco la extrañé…

hasta hoy,

hoy que volví.





Corre.

22 01 2008

Latidos extremos rugiendo a unos centimetros bajo mi rostro. Mis pasos ya siguen corriendo entre el bosque de arena, jardín arenoso. La niebla, el pasto, las aves de muertos. Le temo a la sombra que canta melancolía constante, pasados diabólicos y espejismos circunstanciales. Por 200 días, fui presa gravitacional de su esencia magnética. Hoy le rompí los esquemas, sus reglas del juego, del universo creado en su maldad. Me fui. Le dejé las cadenas en el piso, vacías de mí. Lo que le queda, el recuerdo, ni siquiera es lo que fui ni lo que soy. Las horas que pasaron entre las dos fueron las del cristal distorsionado. No te creo. Me fui.  Llevo horas huyendo. Esta vez no quiero volver a ti.





Púrpura

13 01 2008

Sangre púrpura de un espejismo tardío que se ha muerto,

se esparció  despacio sobre toda la arena.

Los pies húmedos, sumergidos en ella, quedaron de color intacto.

Se ven una sonrisa mirando el ocaso y una lágrima de amor diluido que guarda dentro de sí la emoción de haber matado,

matado justo cuando el ocaso dibujó en la arena una sola sombra

con la mano que ahora levanta el pañuelo blanco, mirando al sin fin …

y de los labios rosados que besan el viento nuevo se exclama en silencio

“te fuiste, soy libre al fin…”