Pacífico

2 07 2008

¿Recuerdas?

Este océano hilado de calma frente al acantilado

con hebras de niñez y un mar desolado,

pacífico y tranquilo,

hoy, contigo,

se ve más bonito.

¿Recuerdas?

Ah, verdad! Aquí tú antes no has estado!

Pero yo sí, tantas veces sí.

Te convido mi mar-océano azulado,

a tu lado y al olvido

que es distinto,

esta tarde

no como otras

es distinto.





Verde

24 06 2008

Si en la ciudad debieras encontrarte habría menos gente.

Debe haber algo verde en la esencia el hombre que repele el gris pavimento que descompone la felicidad.

En el viento limpio y en la cima de la montaña,

cerca como si una nube pudieras alcanzar,

es más fácil detenerse y volver a tenerse,

sentir que uno es libre de abandonar

todo lo que desplaza a la libertad.





(Y)…lógico.

16 06 2008

Caminos que delinean la carretera:

Montaña y río  de fronteras.

Libre,

vegetación verde venerando la verdadera causa de la realidad,

la irracionalidad.

Sería práctico y lógico tener un mundo plano

para poder avanzar más rápido

pero el objetivo no es llegar,

sino disfrutar de lo absurdo de bordear

las colinas y de cruzar

los puentes sobre piedras punzantes.

Bello, ilógico e imperfecto,

imposible, intangible

eternamente cierto.

 





Al Pie de la Montaña

9 06 2008

Todos pueden terminar esta ficción,

esta forma de auto-ceguera.

El aire de una montaña sabe a verdad.

Tú y yo, sin poder, sin poder decir nada

ante tanta belleza

y ante saber que a pesar de querer

controlar la naturaleza,

no somos nada.

Al pie de la montaña,

me siento tan pequeño

y de rodillas al destino,

inmensamente rico,

inmensamente incierto

futuro y camino.

Lo imponente en lo alto,

yo mirando desde el infinito,

el que guardo de la montaña

dentro de mí.





Regreso a la Tierra

15 03 2008

At the Chino Hills State ParkLa incesante desolación de verdes incontables,
calidez intacta de sonidos miles.
Somos uno,
esta tierra y yo,
y el brillo del cielo sobre los párpados.
Sólo concibo el silencio entre las montañas,
¿será por eso que al morir uno regresa a la tierra,
a la paz que el sonido del viento canta?
¿Cómo no confundir las voces del destino
con los terribles sonidos de la ciudad?
Basta con escuchar el coro de la brisa
sobre los prados y los árboles crujientes
para saber por qué caminos avanzar.
La montaña camina conmigo,
hacia una vida en libertad.





Oigo Campanas

17 01 2008

Escucho campanas de canciones hermosas

que la iglesia vecina ha decidido callar.

Me dice que crea en sus imágenes y dogmas,

yo creo en la música que se inventa al respirar

con el ritmo de mis latidos,

el del viento y mi caminar.

No me sirven las líneas que guíen

a la mística, creadas por quien pudo errar.

Tengo la sensación

de estar vivo

y la definición

de lo que es sentir la vida

 un poco y muy dentro.

Oigo campanas tocando canciones de bienvenida,

me han de esperar en su belleza

que, yo sé, nunca termina.





Sé Viento

17 01 2008

Viento zumbante recitando versos,

poemas de canto nulo.

El aire se mete entre las venas del cuerpo,

zumban por dentro lo claroscuro

del destino y sus habitantes.

Si cubres las pupilas con la delgadez de los párpados

y por un momento intentas detener lo fluido del pensamiento,

 puedes sentir la vibración en la sangre

de las ondas que se producen en el firmamento.

Las ramas que vacilan en el aire

la dirección de su inminente caída,

amenazan los vidrios contiguos

sino visitan la tierra anhelante.

El mundo se sacude,

como tormenta en los mares.

Imagina una visión,

al perder la verdadera,

de zumbar en una nube

y recitar versos de cristal

envolviéndote en el aire.





Civilización Incivilizada

13 01 2008

Campos de libertad bordean los pasos siguientes,

irrumpiendo la monotonía que en la localidad prevalece.

Necesito irme a pasear a un mundo donde, aunque sea, el pasto sea real,

y los animales no sean de plástico, ni la gente de metal.

Necesito subir la altitud de una cordillera, aventurera,

buscando la identidad de una civilización que amanece

y salir de esta que se quedó en tinieblas,

buscando fuera de sí la evolución que en sí  misma no puede encontrar.

Necesito ir a pasear

donde la tierra no se haya vencido en su misión de comunicarme

los secretos de mi destino,

donde no haya infectado, la civilización, con su huella imperial

ni su modernidad moldeadora de almas infértiles.

Necesito ir a pasear,

entender el mundo y no la invención creada por la humanidad,

salir de un sistema de manipulación mental,

rebelarme de la “normalidad”,

sentir la invaluable sabiduría de la raíz terrenal

y ver la vida como el sol que anochece.





Desnuda

19 09 2007

La sombra busca rincones donde esconderse en tu perfil delicado

mientras tus manos apartan en pares las ramas que impiden tu paso.

Sigues caminando al borde del río,

río suave que entre su ruido trae

noticias de ayer.

Te resbalaste en el lodo,

y en la caída encontraste

la riqueza de su textura.

Mientras las gotas caen empañando tu vestido,

que más parece una doble piel de barro.

Y esta piel te incomoda

y decides quitártela,

nadas desnuda por la lluvia.

Tu risa parece hacerte volar.

Hay un extraño en la orilla observando

cada danza que se forma en tu cintura.

Te mira y en una red te atrapa,

se sienta en una banca para verte luchar

en contra de sus fuerzas…

Pero al mirarte te sonríe,

no es que te odie,

es que odia tu libertad,

le intimida tu brisa pura,

tu necesidad de bailar,

la desnudez de tu alma,

es demasiado,

mucho más de lo que puede soportar.

Aún en la red,

te recoge como recién nacido en la placenta.

Camina unos pasos hasta el árbol de la orilla

y en una rama ancha

cabe todo tu cuerpo extendido,

tendido a la lluvia

y a las gotas que de las hojas caen.

“Eres preciosa” te dice,

y se aleja.

Y al terminar de irse se abre la puerta

fuera de red, de tu jaula ahora abierta.

Y en tu voz ligera se pronuncian dos palabras:

“¿Dónde estás?”

Y te das cuenta que la red no fue la trampa

la trampa fue tu danza al atraerlo,

los dos se tejieron redes,

la de él de pescar,

la tuya de ensueño.

La lluvia

aún corre sobre tu piel desnuda,

mientras consideras como opción

jamás bajar de esta rama.

No hay sonrisa que asome en tu rostro,

solo un brillo en tus ojos

de quien no espera nada más.

Tienes este instante,

este instante en tus ojos,

mirándolo al verle pasar,

déjalo ir,

este instante no es tuyo,

es del mundo,

deja vivirlo

al no extirpar de sí toda su magia,

este instante no es tuyo,

es del destino

y es de verdad.

Agua pura del cielo,

cae sobre ti.

Agua pura que te encuentra

sólo a ti,

sólo tú en tu hogar,

sólo tú,

criatura que baila

criatura vestida de azul

criatura

desnuda al volar.