(Y)…lógico.

16 06 2008

Caminos que delinean la carretera:

Montaña y río  de fronteras.

Libre,

vegetación verde venerando la verdadera causa de la realidad,

la irracionalidad.

Sería práctico y lógico tener un mundo plano

para poder avanzar más rápido

pero el objetivo no es llegar,

sino disfrutar de lo absurdo de bordear

las colinas y de cruzar

los puentes sobre piedras punzantes.

Bello, ilógico e imperfecto,

imposible, intangible

eternamente cierto.

 





Tributo a la Mujer que Busca Agua en lo Lejano de la Pobreza

12 04 2008

Miranda camina pasos incontables

hasta la fuente de agua donde llena su cántaro

y se pregunta, ¿cuántos pasos más hasta que escuche el mundo?,

¿cuántos hasta que tome conciencia?,

¿Cuánto más harán que se detenga

mi miseria de vivir lejos del elixir,

agua, que significa la vida para mí?

Miranda camina de regreso,

al hombro lleva su cántaro

aún sin respuesta.





Nubes Vacías

28 02 2008

Déjame las nubes vacías, llenas de niebla

y la niebla para esconder un rostro

y las sensaciones, lo multicolor de mis ojos

al esconderlos tras los párpados,

y al abrirlos, lo ancho de sus hombros.

Vacías, llévate la lluvia junto con las estrellas

que brillan sobre la acera la sombra de lo que fue.

No quiero volver a recordar en vano,

no quiero, tampoco, volver.

No hay nada más que ver

que las calles que miran al frente

pero llévate la nube que cuelga

marchita desde lo alto

sobre mi pedazo,

mi poco pedazo de tierra.

Y si lloviera, que se inunde la vida,

para empezar otra vez,

con el mundo en blanco.





Desnuda

19 09 2007

La sombra busca rincones donde esconderse en tu perfil delicado

mientras tus manos apartan en pares las ramas que impiden tu paso.

Sigues caminando al borde del río,

río suave que entre su ruido trae

noticias de ayer.

Te resbalaste en el lodo,

y en la caída encontraste

la riqueza de su textura.

Mientras las gotas caen empañando tu vestido,

que más parece una doble piel de barro.

Y esta piel te incomoda

y decides quitártela,

nadas desnuda por la lluvia.

Tu risa parece hacerte volar.

Hay un extraño en la orilla observando

cada danza que se forma en tu cintura.

Te mira y en una red te atrapa,

se sienta en una banca para verte luchar

en contra de sus fuerzas…

Pero al mirarte te sonríe,

no es que te odie,

es que odia tu libertad,

le intimida tu brisa pura,

tu necesidad de bailar,

la desnudez de tu alma,

es demasiado,

mucho más de lo que puede soportar.

Aún en la red,

te recoge como recién nacido en la placenta.

Camina unos pasos hasta el árbol de la orilla

y en una rama ancha

cabe todo tu cuerpo extendido,

tendido a la lluvia

y a las gotas que de las hojas caen.

“Eres preciosa” te dice,

y se aleja.

Y al terminar de irse se abre la puerta

fuera de red, de tu jaula ahora abierta.

Y en tu voz ligera se pronuncian dos palabras:

“¿Dónde estás?”

Y te das cuenta que la red no fue la trampa

la trampa fue tu danza al atraerlo,

los dos se tejieron redes,

la de él de pescar,

la tuya de ensueño.

La lluvia

aún corre sobre tu piel desnuda,

mientras consideras como opción

jamás bajar de esta rama.

No hay sonrisa que asome en tu rostro,

solo un brillo en tus ojos

de quien no espera nada más.

Tienes este instante,

este instante en tus ojos,

mirándolo al verle pasar,

déjalo ir,

este instante no es tuyo,

es del mundo,

deja vivirlo

al no extirpar de sí toda su magia,

este instante no es tuyo,

es del destino

y es de verdad.

Agua pura del cielo,

cae sobre ti.

Agua pura que te encuentra

sólo a ti,

sólo tú en tu hogar,

sólo tú,

criatura que baila

criatura vestida de azul

criatura

desnuda al volar.