Busco la idea maligna de sulfuro y cuerdas graves en la guitarra,
de rabia y calor en la sien, de montañas en frente sin poder volar,
de envolverse muy cercano el corazón a la nada.
Busco y no puedo encontrar sino la tristeza, en vez de fácil escape.
Odiar no es tan fácil.
La herida de su punzante agonía duele más que simplemente entender,
más que rencor de infante.
Odiar es seguir preguntándose uno mismo, al destino,
a la traición y a los traidores que uno ama:
“¿por qué?”…
y quedarse aún con las dos palabras,
los dos signos de interrogación,
la duda sin respuesta
y la sonrisa amical del malhechor.
Es más fácil amar que odiar. El odio tiene muchos mecanismos, muchas contradicciones, muchas puertas falsas que se disfrazan de resentimientos. Odiar de la misma forma que alguna vez te ame.
Chinasklauzz
Por: Chinasklauzz el Marzo 18, 2009
a las 5:00 pm