My heart just broke.
8:09 p.m.
Sábado Octubre 18, 2008
*******
Un pedazo de sueño cayó de rodillas en mi pecho para conjugarse entre la boca de mi estómago
que recurre siempre al llamado del espanto y la sorpresa.
Un pedazo de sueño, un corazón a medio abrir, a medio intento de descubrir uno a/zu/lado. Dispuesto a arriesgarse de nuevo, como si estuviera intacto.
Seguí sonriendo.
Descubrí lo fuerte que me han hecho los pocos años que tengo.
Un sueño razgado, un alma sin romperse, rajándose de a pocos y sosteniéndose.
La imposibilidad ya no me aterra. Se vuelve letanía y un día pierde su importancia.
Pero no hoy… hoy aún me importas.
Seguí mirando tus manos.
El sueño delirando, incapacitado de percepción quiso envolverse en esos labios.
Contenida la opresión del sentimiento
y a la vez… a la vez estabas conmigo
¿importaba algo más?
Sonreí de nuevo.
Ya no sé lo que me aguarda, lo que aguarda al sueño condenado lleno de idealismo,
impregnado aún de tu mundo utópico,
de mí mundo mítico.
Pero no importa
porque el tiempo marítimo se lo lleva todo
a su paso primero como riachuelo,
luego de tormenta, y hoy como huracán.
Cada vez duele el amor con más eficacia.
Cada vez corren las lágrimas con más frialdad sobre el rostro resignado.
Cada vez es menos fuerte el golpe contra el timón,
el grito ahogado.
Cada vez me doy más cuenta de que todo es momentáneo…
cada vez… cada vez que los sueños razgados como muertos vivientes se reinventan.
Cada herida y tu sonrisa.
¿Cómo te olvido?
Ése es el problema.
11:38 p.m.
Octubre 18, 2008