Cuentan las hadas del planeta tierra
que andan bellas en sus vestidos florales,
que una vez cruzaron los portales
de la juventud irreparable y eterna.
Cuentan que entre polvos mágicos
desaparecen toda huella del tiempo
y cuentan también que los cabellos blancos
al verter sus pociones se vuelven opacos,
sin necesidad de sortilegios.
Cuentan las hadas grises,
las que no interfieren el curso,
ni los recursos de la belleza
que ellas pasean sube-y-bajando
por las arrugas que el tiempo y su sapiencia
han labrado en rostros que supieron
sobrellevar el paso de los años.
Cuentan también que en los cabellos,
aquellos que no son blancos,
han dejado de posarse
y de llevarle las ideas
que sólo se entregan a la experiencia.
Cuentan los dioses desde lo alto
que en este mar de hadas y reglas
la marea lleva y revuelca
sobre sus olas a las doncellas
que mirando al cielo les preguntan
hacia dónde deben nadar.
Y los Dioses les sonríen,
y uno que otro se lamenta.
“Les damos tiempo y es ése
el que les está tomando la cuenta,
y ustedes no pueden gastarlo
en algo más crucial.”
Y los Dioses se cansaron
de resolver enigmas y problemas,
sellaron las bocas de las hadas,
y ellas quedaron sin hablar.
Muy lindo lo que escribis, cuando quieras pasate por nuestro blog.
Un saludo
adios
Por: Hijos del Rigor el Agosto 31, 2008
a las 9:07 am