Cuando pase la vida del bendito silencio
frente a mis ojos, le suplicaría
que se quede un rato a llevarme lejos,
a volver…. sólo un momento.
Que me lleve de paseo,
de la mano por calles en subida
y explorando caminos aún sin asfaltar.
Que me lleve de paseo el silencio infinito
de ver el cielo y las montañas bordear
a paso lento… muy lento.
Que me lleve a volver a vivir poesía
de montañas y baile, de noches bonitas,
de dos soledades en una sola misma.
Que me lleve a donde las estrellas no brillan más fuerte,
pero por la falta de brillo humano,
así lo parece.
O será que allá en Cuzco, estaba más cerca al cielo
y la montaña imponente que asomaba siempre por algún rincón
me recordaba quién era, y cuán importante y/o insignificante era
al mismo tiempo, como el ying y el yang,
yo era complemento y contradicción.
Silencio…
el sueño ha tomado ya camino,
a volver
con el rumbo de las ideas.
Bonito poema.
Por: mobtomas el Octubre 25, 2008
a las 11:31 am