Nadadoras nadan en una piscina de recortes
de cosmopolitans, tú y tv novelas.
Cantan a coro su nuevo himno:
mi nariz es muy pequeña
así como mis pechos,
y mis pompis han sufrido
el efecto de la gravedad.
Nadadora,
nada por delante,
nada por detrás.
En su nube de comparación
la negación de sus cuerpos
y su aparente falta de belleza
son imposibles de ahuyentar.
Si una nadadora supiera que ella es perfecta,
y que su ideal estético, sólo estrategia de ventas,
colgaría la billetera de la que lucran los ladrones
que regocijan al robarse su identidad.
Me gusta.
Por: Pascual C. Palazón el Abril 11, 2008
a las 8:01 am