Nubes Vacías

28 02 2008

Déjame las nubes vacías, llenas de niebla

y la niebla para esconder un rostro

y las sensaciones, lo multicolor de mis ojos

al esconderlos tras los párpados,

y al abrirlos, lo ancho de sus hombros.

Vacías, llévate la lluvia junto con las estrellas

que brillan sobre la acera la sombra de lo que fue.

No quiero volver a recordar en vano,

no quiero, tampoco, volver.

No hay nada más que ver

que las calles que miran al frente

pero llévate la nube que cuelga

marchita desde lo alto

sobre mi pedazo,

mi poco pedazo de tierra.

Y si lloviera, que se inunde la vida,

para empezar otra vez,

con el mundo en blanco.





28 02 2008

Respiran los árboles del balcón

y me asfixian la casa.

Allá afuera se definen

las redes de mi cárcel.

Las paredes infinitas,

la piel impermeable.

La vida atrapa

ante el miedo presente

de volver a sentir

y permitir

una sola

lágrima viviente

por la melancólica hora,

por una historia pre-histórica.

Los muros, tal vez la distancia,

lejos de las calles Limeñas,

que quizá sean

los únicos caminos

a donde podría escapar.





Extraños.

28 02 2008

Cierra la puerta.

Hay cosas que dos no pueden contar

y que escondemos en las miradas,

las pocas,

que cruzamos de repente,

y esquivamos al instante siguiente.

Cierra las ventanas,

las cortinas, las persianas.

Hay cosas que nadie más sabrá,

recuerdos mutuos que regresan

cuando tus pasos irrumpen en los míos.

Cerremos los ojos,

pretendamos no conocernos,

tal vez ya somos

dos extraños más.