Nacer en Libertad del Pico de la Cigueña

21 02 2008

Viajó la cigueña caminos oscuros

bordeando los muros de las casas vecinas.

Un niño traía colgando del pico,

un niño dormido con los ojos más puros.

Lo duro de su piel de piedra

no era tan difícil de quebrar.

Al soltarlo, empujando su lengua,

cayó el niño aturdido al mar.

El impacto marítimo rompió su burbuja de concreto

y los ojos se le volvieron azules

pues el mar fue lo primero que vieron.

Un delfín lo trajo a la orilla

donde esperaba un cerrajero

con la copia de la llave

de la puerta de su mamá.

Y al entregárselo en sus brazos,

el niño mira el ocaso

desde la ventana de su casa

en la playa comunal.

Corriendo el reloj unos veinte años,

el niño mira en el espejo,

y no recuerda caer

del pico de la cigueña,

sólo recuerda nacer

en libertad.





Reloj-Alarma

21 02 2008

Las mañanas arrullantes.

¿Cómo salir de las sábanas

y del sueño inexistente y en paz?

¿Cómo salir de la suavidad

de las mantas de peluche sintético?

¿Cómo salir de la nada

para entrar en el caos

de lo que solemos llamar “realidad”?