Que reine la humanidad!
Que tiempo ya lleva sometida a la explotación.
Que llueva en libertad sin que el agua se convierta
en un producto inaccesible a los que viven en la miseria!
El mundo es de todos,
¿es que no se dan cuenta
que las líneas que nos dividen
son trazos políticos
de poderes económicos ya casi incontenibles?
Las murallas en los mapas,
en realidad, son invisibles,
inexistentes, de vil separación
de los pueblos unidos,
que son sólo uno,
pueblo “Tierra”,
pueblo “Humano”,
sin fronteras
con una sola bandera
blanca de tregua.
Y cantamos en el himno,
la única frase
que nos permite respirar
“Paz, un sólo pueblo bajo el cielo,
sobre el mundo,
seres humanos en libertad”