Latidos extremos rugiendo a unos centimetros bajo mi rostro. Mis pasos ya siguen corriendo entre el bosque de arena, jardín arenoso. La niebla, el pasto, las aves de muertos. Le temo a la sombra que canta melancolía constante, pasados diabólicos y espejismos circunstanciales. Por 200 días, fui presa gravitacional de su esencia magnética. Hoy le rompí los esquemas, sus reglas del juego, del universo creado en su maldad. Me fui. Le dejé las cadenas en el piso, vacías de mí. Lo que le queda, el recuerdo, ni siquiera es lo que fui ni lo que soy. Las horas que pasaron entre las dos fueron las del cristal distorsionado. No te creo. Me fui. Llevo horas huyendo. Esta vez no quiero volver a ti.
Posteado por: claudiabrena | Enero 22, 2008
Corre.
Escrito en Poesía, cuentos cortos, poemas, prosa | Etiquetas: correr, cuentos cortos, latidos, literatura, memoria, olvidar, prosa, recuerdo
Buenísimo. Corto, sencillo y atrapa de principio a fin. Felicitaciones.
Por: Catalina Trujillo de la U el Enero 25, 2008
a las 4:08 pm