Reencontrar las horas que creíste perdidas
es contemplar las nuevas visiones,
las perspectivas que te dejó la vida
cuando decidió darte la espalda
y hundir el dedo en la herida.
La sabiduría que deja el ayer,
es aquella nueva sonrisa plasmada en tu cara
mofando tu tontería,
riendo de la insensatez,
las locuras pronunciadas,
los pasos intensamente vividos
que no tenían sentido.
Mirando atrás, no me perdí de nada.
Es cierto, que a veces te pierdes en la soledad del camino,
y la melancolía no se expira en la fecha indicada,
pero nada es en vano,
y las lágrimas de antes se han convertido
en nuevas formas de mirar el pasado,
y sabiduría futura que habrá de emplearse
cuando llegue el momento de volver a sentir.
Nunca se pierde al vivir,
ni siquiera cuando te pierdes en un túnel de tristeza
si puedes encontrar la forma de salir.
Nunca se pierde de vivir… si puedes encontrar la forma de salir…
Aunque vivas buscando la manera de salir de la tristeza ya tiene sentido el haber venido a vivir. Es muy corta y pequeña la vida y muy grande la felicidad que vinimos a buscar; es muy bajo el presio que pagamos para este relago tan magnífico…
Por: Verónica el Febrero 6, 2008
a las 6:38 pm