En tiempos de tregua con la eternidad, el pedazo de tierra en frente de mí ha decidido estar en paz. Ojalá los rostros ajenos no se atrevan a cruzar mi camino y quizá pueda entender las nuevas formas del destino para tratarme con bondad. He escuchado risas en los últimos instantes, he escuchado en ellas la palabra libertad. Bebo de la amistad que nace delirante y sin sentido acompañándome al caminar
Posteado por: claudiabrena | Enero 11, 2008