El amargo sabor de la noche en soledad interrumpe el fluir de mis versos al teclado.
Será la tensión que en mis nudillos genera, la distracción en la mente y sus cuestiones en suspenso.
Será todo eso y la insensibilidad de mis sensaciones que se resguardan de tanto sentir
lo que no permite que mi escritura se eleve sobre mi mente, fuera de mí.
La noche y sus efectos secundarios…
la noche es mirar al fin, volverse, y decir
aún no es suficiente,
aún no duele tan mal.
La noche es tiempo de necios
y de los que quieren naufragar.