La Ciudad

13 10 2007

La ciudad lleva fecha de expiración.

Un día volaremos todos en pedazos,

tal vez nos treparemos en retazos

de máquinas iridiscentes

para evitar la extinción.

La ciudad,

el vino corriendo en las calles,

decorando las venas al detalle

para causar una erupción.

Son tres mil risas,

siete mil razones para soltar la carcajada,

la ciudad lleva entre sus paredes delineadas

vida en su brisa.

Mañana quizá expire nuestro presente.

Hoy, es noche y es joven y aún larga,

disfrutemos la ciudad,

su peso ligero descargándose de las espaldas,

disfrutemos! Que el fin vendrá!