Posteado por: claudiabrena | Septiembre 22, 2007

Desde la Isla de Lucía.

Ola tras ola las horas pasaron en los ojos de Lucía. Anidaban un recuerdo en la distancia, muy cerca a la línea del horizonte. Pronto, el cielo de la noche y el mar se unirán de un sólo color. Oscuridad. Eso es lo que pide, para no ver más a la distancia. Para que esa isla desierta que existe muy lejos ya ni se vea, para que se convierta el espejismo que es ese oasis en nada. Lucía tiene los pies envueltos en la arena. Hace tanto que en la orilla se dibuja su perfil en la mañana. Lucía no ha fijado la mirada en algo más que el mar,y la distancia en la que se perdió el barco desatado del muelle. Correr tras de él fue su primer impulso, ahora se ha resignado a que no flote en frente de ella. Oscuridad. Lucía está a punto de recordar por última vez que allá lejos hay una isla desierta, muy lejos de esta que ella habita. El horizonte se ha vuelto imposible de divisar. La isla no está en la distancia, el barco flota sin rumbo. Lucía enfrenta el vacío frente a ella, a la distancia muy lejos de su orilla. En su lienzo totalmente oscuro y blanco, estrellas, Lucía comienza a pintar.


Dejar una respuesta

Su respuesta:

Categorías